01 Dic

Desde 1998, la Organización Mundial de la Salud (OMS) elige el 1° de diciembre para conmemorar el Día Mundial de la Lucha Contra el SIDA, con el objetivo de generar conciencia con respecto a la prevención y a las acciones necesarias para el tratamiento de quienes contrajeron la enfermedad.

Desde el 2013, existe la meta de cero infecciones nuevas de VIH, cero discriminación y cero muertes a consecuencia del SIDA. Aún queda mucho por hacer.

¿Qué significa “cerrar la brecha”?

Este año, bajo el lema “cerremos la brecha” se pretende que tomemos conciencia de la diferencia que existe entre las personas que tienen acceso a los servicios de prevención, tratamiento, atención y apoyo relacionados con el VIH y aquellas que han quedado excluidas.

Cerrar esta brecha significa:

• Que todos conozcamos y estemos lo suficientemente informados como para acceder a los servicios necesarios.

• Que los 19 millones de personas que no conocen su estado seropositivo empiecen a recibir apoyo.

• Que los 35 millones de personas que viven con el VIH tengan acceso a medicamentos que pueden salvar su vida.

• Que todos aquellos niños que viven con VIH puedan recibir tratamiento (y no sólo el 24% como en la actualidad).

• Que sea posible el fin de la epidemia de SIDA para 2030.

¿Qué es el SIDA?

El SIDA es un conjunto de síntomas de inmunodeficiencia causada por un virus que se llama HIV o VIH (Virus de Inmunodeficiencia Humana). Este virus ataca el sistema inmunológico afectando las defensas del organismo y exponiéndolo a enfermedades infecciosas.

¿En dónde se encuentra el virus?

El VIH se encuentra en todos los líquidos orgánicos de la persona infectada, pero solamente la sangre, el líquido pre-seminal, el semen, los fluidos vaginales y la leche materna presentan una concentración suficiente como para producir la transmisión.

¿Cómo prevenir el contagio?

> Usando preservativo

La única manera para protegerse del VIH y otras enfermedades de transmisión sexual (ETS) es usando preservativo cada vez que se mantienen relaciones sexuales. Para que la protección sea efectiva, debe usarse correctamente y desde el inicio hasta el final de las relaciones sexuales.

Evitando el contacto con sangre

Para evitar la transmisión del VIH por vía sanguínea es necesario no intercambiar o compartir agujas y jeringas. Es necesario que todo procedimiento que incluya algún corte o punción (pinchazo) sea realizado con material descartable o esterilizado, como por ejemplo: cuando se visita al dentista, o se realiza la manicuría, tatuajes, piercing o prácticas médicas, entre otros.

En lo que respecta a las transfusiones de sangre o sus derivados, actualmente el riesgo de transmisión es muy bajo, ya que los bancos de sangre, además de realizar un minucioso cuestionario de exclusión, por ley, deben testear a todos los donantes para detectar anticuerpos anti-VIH.

Cumpliendo los controles del embarazo

Para evitar la transmisión del virus de la madre al bebé se recomienda que toda mujer embarazada se realice el análisis de VIH con el primer control de su embarazo. Si el resultado es positivo, la embarazada debe seguir las indicaciones médicas y aplicar las medidas de cuidado para evitar la transmisión al bebé: control y tratamiento clínico y suspensión de la lactancia materna. Así, las posibilidades de transmisión serán casi nulas.

Haciéndose el test de VIH

La única manera de saber si alguien contrajo el VIH es a través de una prueba de laboratorio. Muchas personas que viven con el virus se encuentran saludables y no saben que lo tienen.

Algunas cifras de la enfermedad en nuestro país

Hoy, en la Argentina viven alrededor de 110 mil personas con VIH, de las cuales el 30% no conoce su situación. Se continúan infectando alrededor de 5.000 personas y se siguen produciendo alrededor de 100 infecciones por transmisión vertical cada año. En ese mismo lapso de tiempo, fallecen 1.400 personas a causa del SIDA.

Tomar conciencia de esta enfermedad permite salvar tu vida y evitar el contagio.

¡Cuidate!

Fuente: http://www.swissmedical.com.ar/PDF/hiv/nota.pdf