12 Jul

Desde octubre de 2016 Sofía y sus padres estuvieron en Buenos Aires. Ahora evoluciona día a día.

Luego de 9 meses de vivir en Buenos Aires y de una intensa lucha que aún no cesa, Sofía Macagno, la beba trasplantada de hígado en marzo de este año, y sus padres, Alexis Macagno y Mariana Maturano, retornaron el jueves pasado a Catamarca. Alexis visitó El Ancasti para contar su experiencia, agradecer a quienes rezaron por ella y concientizar sobre la importancia de la donación de órganos, lo que salvó la vida de su hija.

El caso de Sofía, quien nació el 26 de agosto de 2016 y padece atresia de vías biliares (un problema hepático crónico y progresivo que se manifiesta poco tiempo después del nacimiento), se hizo conocido porque luego de estar internada en el Hospital de Niños “Eva Perón“ fue derivada al Hospital Posadas de Buenos Aires, donde se le hizo una cirugía denominada Kasai para intentar evitar llegar al trasplante, pero esto no resultó. A los 3 meses de vida fue derivada al Hospital Garrahan, donde ingresó al listado de espera de un donante de hígado compatible.

Como su hígado no funcionaba, el cuadro cada vez se iba agravando más. “El médico nos dijo que si no aparecía un donante le quedaba una semana más de vida” contó Alexis con lágrimas en sus ojos. Milagrosamente, el 2 de marzo a la 1.30 de la madrugada recibieron un llamado a través del cual les informaron que había aparecido un donante. Ese mismo día a las 10 ingresó al quirófano y salió pasadas las primeras horas del día siguiente. “Fueron las 12 horas más largas de mi vida, porque nadie salía a decirnos cómo iba todo”, recordó el papá, quien cuenta que la cirugía fue extremadamente complicada pues el organismo de Sofía estaba deteriorado y tuvo mucha pérdida de sangre. A partir de allí, la bebé empezó a demostrar una fortaleza increíble. Al cuarto día la despertaron y empezó a evolucionar. Un mes después salió de terapia intensiva y la pasaron a sala común, aunque con cuidados extremos. El 27 de mayo les dieron el alta ambulatoria, aunque se debía hacer  4 controles semanales.

Todo iba bien hasta que en un estudio salió que tenía un coágulo en su cabeza, por lo que tuvieron que hacerle una craneotomía. Otra vez en terapia intensiva y otra vez volvió a mostrar su fortaleza.

La vuelta

Días después el neurocirujano les dijo a los padres que quería controlarla dentro de 3 meses y como recién el 9 de agosto deben volver a control del resto de los médicos, pudieron regresar a Catamarca luego de 9 meses de lucha y desarraigo. “Fue el momento más feliz cuando nos dijeron que podía volver. Ya no veíamos las horas de estar aquí. Yo le pedía a Sofía que siga adelante, le contaba que siempre había soñado con hacerle su primera fiesta de cumpleaños y gracias a Dios hoy está mejorando”, dijo Alexis, quien señaló que los primeros 6 o 7 meses son los más complicados luego del trasplante, por lo que los cuidados extremos deben seguir.

Por último, los padres agradecieron a todos los que les desearon buenos augurios para su hija y destacaron la importancia de la donación de órganos. “Si todos fuéramos donantes no existirían las listas de espera; donar órganos es donar vida. Gracias a un donante hoy mi hija está viva”, concluyó emocionado su relato.

Fuente: http://web.elancasti.com.ar/info-gral/2017/7/10/despues-meses-beba-trasplantada-volvio-catamarca-340602.html