24 Oct

Después de que Daniel Jensen difundió la búsqueda, Esteban Lubochiner Tebu lo llamó y confirmaron que fue quien recibió un riñón de Bruno. Ya tuvieron un emotivo encuentro.

Esteban, el receptor de un riñón, su hija y Daniel, el papá de Bruno, el donante.

 “Me largué a llorar… no podía parar… y le dije: ‘soy yo… soy el receptor del riñón derecho de su hijo’”, contó en un emotivo mensaje Esteban Lubochiner Tebu.

Esa fue una respuesta al conmovedor llamado de Daniel Jensen, el padre de Bruno (el chico de 18 años que murió el pasado 5 de octubre) quien pidió conocer a los receptores de los órganos donados por sus hijos, los riñones y el hígado.

Ese fue uno de los capítulos emotivos de una historia que involucra la muerte de un joven de 18 años, la desazón y angustia de su familia por los sueños rotos, y un acto de amor, la donación de los órganos que le dio más vida a otras cuatro personas.

Esteban, el receptor de un riñón, su hija y Daniel, el papá de Bruno, el donante.

Esteban, el receptor de un riñón, su hija y Daniel, el papá de Bruno, el donante.

Daniel Jensen (49), un vecino de General San Martín, en La Pampa, empezó una búsqueda desesperada diez días después que su hijo Bruno murió (el 5 de octubre) y sus órganos fueron donados. Cuatro personas salvaron sus vidas con los dos riñones y el hígado de Bruno.

El llamado se viralizó, con el único objetivo que confesó Daniel: darle un abrazo a los receptores de los órganos una forma de abrazar a su hijo de 18 años, con cuya muerte se frustraron los sueños de ambos y de la familia.

La historia comenzó la semana pasada cuando Daniel Jensen (carnicero, habitante de General San Martin, un pueblo 180 kilómetros al sureste de Santa Rosa) posteó un mensaje en Facebook: dijo que querían conocer a los receptores de los órganos donados por su hijo, los riñones y un hígado, para darles un abrazo.

Daniel Jensen (49) quiere conocer a lo receptores de los órganos de su hijo, Bruno, quien falleció el pasado 5 de octubre, a los 18 años (Facebook).

Daniel Jensen (49) quiere conocer a lo receptores de los órganos de su hijo, Bruno, quien falleció el pasado 5 de octubre, a los 18 años (Facebook).

Jensen le contó a Clarín los sueños de Bruno. Quería ser veterinario, volcarse a la genética y tener una cabaña, una estancia dedicada a la producción de ganado. Pero todo se frustró. A Bruno le detectaron, a los 17 años, una malformación arterio venosa. Llegó de urgencia a dos complejas operaciones, las que superó con éxito. Le colocaron placas en una parte del cráneo y siempre contaba los días para volver a jugar al fútbol: ese era Bruno”, cuenta su padre.

Pero esa malformación reapareció. Y hubo una nueva operación, ahora programada, el 2 de octubre. No volvió en sí después de la intervención. Pudieron someterlo a otra operación, pero podía tener graves secuelas: su familia recordó el pedido de Bruno, que no quería estar postrado en una silla de ruedas. El 5 de octubre Bruno falleció.

Esteban, el receptor del riñón derecho de Bruno, relató la historia desde su lado, sus temores y sus pensamientos más íntimos en relación al donante.

Contó: “Yo fui trasplantado el 6-10-18. Tenía miedo de quien era mi donante, su historia, su personalidad, su bondad o malicia… Ese miedo me hacía no querer saber nada de mi donante”.

Entonces su hija le mandó una captura que recibió con el llamado de Daniel en las redes. Esteban reside en la Ciudad. Como el donante era de La Pampa, llamó con la idea de descartar que fuera el receptor de algunos de los órganos de Bruno.

Llamó y lo atendió Daniel Jensen. Y confirmó el dato de la clínica. “Me largué a llorar…. no podía parar…. y le dije: soy yo….. Soy el receptor del riñón derecho de su hijo……No podía parar de llorar. Me invadió una emoción que no era dolor, sino emoción y cuidado de no lastimar a un padre que estaba sufriendo y a la vez agradecerle una y mil veces el acto altruista que habían tenido”, contó Esteban.

Daniel le contó que la decisión de la donación fue de Bruno quien siempre dijo: “Para qué me voy a llevar órganos que pueden salvar a otros si a mi ya no me servirán!..” Esteban también le preguntó a Daniel si Bruno era un hijo amado. Le contaron que sí. Ese día, Daniel y Laura (la mamá de Bruno) fueron al colegio secundario donde iba Bruno y los compañeros los recibieron con carteles llenos de mensajes cariñosos.

El encuentro del lunes fue acordado 48 horas antes. Para Esteban se dispararon mil preguntas. “¿Quién era yo, el receptor? ¿Era merecedor de portar ese riñón? Y yo pensaba: ¿la familia me odiará , sentirá rechazo por tener un órgano de su hijo? ¿Me recibirán con cariño? ¿Seré digno de su memoria y de su acto de amor? ¿No estaré cometiendo el error de incentivar el dolor y quizás el odio de la familia hacia mi?”.

El encuentro La cita fue en un bar, frente a la casa de Esteba. Fue en las mesas de la calle, para que el trasplantado no usara barbijo. “Nos abrazamos fuerte…Con Laura, la mamá de Bruno nos abrazamos muy fuerte y lloramos mucho. Yoryi, mi mujer también se abrazó con ella y lloraron ambas. Luego abracé a Daniel. Lo abracé muy fuerte. El me confesó que no le quedaban lágrimas para seguir llorando….”, contó Esteban.

Hablaron de Bruno, cuyo órgano portaba Esteban. “Me contaron que quería ser veterinario para dedicarse a la genética del ganado. Le gustaba la historia, la política vista desde un humilde ciudadano, le encantaba ayudar y apoyar causas justas como la Ley Justina y otras, relató el receptor.

Quedó entre las dos familias la promesa de un viaje a La Pampa, al pueblo de General San Martín.

“Siento amor por Bruno, amor, dolor y tristeza por Daniel y Laura. Es un sentimiento ambiguo pero humano. Soy el honrado receptor del acto de amor de Bruno Jensen y su familia y espero honrar su memoria a través de mis actos”, escribió Esteban en las redes sociales.

Desde el otro lado, el padre de Bruno dijo de ese encuentro con Esteban: “Lo conocimos ayer (al receptor), por ‘culpa‘ del destino, la vida o Dios…no sé. Y para dicha nuestra, de él y del alma de nuestro hermoso e irreemplazable Bruno”.

Daniel Jensen explicó porqué difundió el encuentro: “Lo hago como un simple ‘homenaje‘ a alguien agradecido y como muestra de que nuestro único y verdadero interés es sólo estrechar en un abrazo, a los tres receptores que nos quedan por conocer”.

Jensen reiteró sus mensajes a los otros receptores: “Puede ser que por sus mentes y corazones pasen sensaciones iguales a las que pasó Esteban, y tal vez por eso no se animen a dar ese gran paso que dio él. Gracias a ‘algo‘, él lo dio, y ninguna de las partes nos arrepentimos. Tal vez ésto, te ayude a dar ese paso y te atrevas a llamarnos”.

Les pidió a esos receptores desconocidos que se conecten con Esteban: “Y que él les diga quienes somos y qué queremos”, dijo Daniel Jensen, sin perder la cautela a pesar de la ansiedad de conocer a quienes recibieron órganos de su amado hijo Bruno.

Gustavo Laurnagaray

 Fuente: https://www.clarin.com/sociedad/emocionante-abrazo-padre-hallo-receptor-rinon-hijo_0_49qiMKZF5.html?fbclid=IwAR1cmIP-_95E5JUwA1r05cWFc6DXRJmoXHBQVKgbm-kQNBi45HFbOlLyWvE