28 Mar

El empresario de Bariloche Diego Ferrari debió ser transplantado del hígado por una enfermedad hereditaria. Su experiencia en el Incucai y el sentido mensaje a los potenciales donantes.

Ante la reciente noticia sobre el exitoso operativo de ablación de órganos en el hospital zonal de Bariloche, un vecino que recibió una donación de hígado reflexionó sobre la importancia de la práctica, fundamental para la prolongación de la vida de miles de pacientes.

Diego Ferrari, conocido empresario del chocolate en Bariloche, fue transplantado el 6 de febrero luego de esperar dos años en la lista del Instituto Nacional Central Único Coordinador de Ablación e Implante (Incucai).

“Me cambió la vida, tengo una felicidad inmensa dentro de mí y unas ganas terribles de empezar todo de nuevo” expresó en diálogo con Radio Seis.

Ferrari padecía hemocromatosis hereditaria –mal metabolismo del hierro en la sangre- lo cual le produjo cirrosis.

“En el transcurso de estos cuatro años me fueron evaluando y hace dos años me inscribieron en la lista del Incucai. Tuve que viajar a Buenos Aires, me tuve que instalar acá porque tenía que estar cerca del lugar donde me iban a transplantar” dijo.

“Estuve cuatro años preso porque después del transplante me di cuenta lo realmente enfermo que estaba. En los últimos meses ya estaba como medio jugado, estaba al límite” recordó.

“Tuve la posibilidad de recibir esta donación después de haber estado dos años en espera, me tocó el órgano número 200 desde que yo me había inscripto y gracias a Dios fue un éxito increíble” indicó.

“Fue increíble, la compatibilidad que hubo entre el órgano y mi cuerpo fue sensacional. Al tercer día de estar en terapia intensiva yo estaba bailando. Es una cosa que la cuento y no sé cómo transmiritr la alegría y la felicidad que tengo dentro mío” dijo.

A partir de la operación, Ferrari dice vivir “con más ganas” y que hasta “tengo ganas de empezar a correr una maratón”.

“Me encantó que en Bariloche también seamos donantes, y que tengamos esa posibilidad de dar vida, felicidad y alegría” manifestó sobre el exitoso operativo de ablación de órganos.

Ferrari destacó el trabajo del Incucai y agradeció a todos los donantes, a los profesionales del Hospital Austral y al hematólogo de Bariloche Marcelo Furque, “que fue el que me detectó todo este inconveniente y me derivó”.

“Estuvee acompañado por muchísima gente y realmente no sé cómo lo voy a agradecer el resto de mi vida. El agradecimiento a los donantes, porque en este momento de dolor de una familia, e no saben la inmensa felicidad que crean a otras personas” sostuvo.

“Si hubiese mas donantes tendríamos la posibilidad de acortar ese tiempo de espera” dijo.

“Hay que sacarse el sombrero con el Incucai: el respeto que tienen por la vida. Hay una transparencia y un profesionalismo increíble, estamos en el primer mundo en la Argentina. No tengo palabras para explicar la responsabilidad que tiene esta gente por todo” dijo.

Desde Buenos Aires Ferrari saludó a toda la comunidad y manifestó: “Bariloche es mi lugar, lo extraño un montón y me encantaría estar ahí con todos para disfrutar de la Fiesta del Chocolate todos juntos”.

Fuente: https://www.bariloche2000.com/noticias/leer/el-testimonio-del-receptor-de-un-organo-me-cambio-la-vida-/105895