04 Ago

Hernán Sachero nació el 29 de diciembre de 1978 en Temperley. Hijo de Jorge y Mónica, tiene dos hermanos, Diego y Vanina. Vanina es su hermana menor y fue su donante.

Hoy Hernán vive en Burzaco, con su novia, Natalia.

Los invito a conocer su historia. Todo un ejemplo de vida. 

 

-Hernán, contanos cómo y cuándo te enteraste que necesitabas un trasplante.

-Transitaba los 30 años de edad, cuando mi sobrepeso y mal estar a nivel emocional me llevaron a realizarme un control general. Ahí, en ese momento, fue cuando mi vida cambió.  El 14 de noviembre de 2008 me detectaron una insuficiencia renal crónica y la salida para seguir viviendo era un trasplante de riñón o estar conectado a una máquina de diálisis (un proceso horrible por el cual están pasando más de 7000 personas en Argentina) 4 horas tres o cuatro veces por semana. En ese momento el mundo se me vino encima. Siempre que te dan semejante noticia lo primero que decimos es: “Dios, ¿por qué a mí?” A lo que en un momento por suerte respondí: “¿y por qué NO a mí?” Nadie está exento a que le pase. Y desde ese momento sobrellevé mejor la enfermedad.

-¿Cómo continuó tu vida?

Al enterarme la necesidad de un trasplante cambiaron 100% mis hábitos. Dejé de tomar alcohol, de fumar tabaco, las grasas, el azúcar, los embutidos, la sal, etc. etc. etc. Todo esto sumado a la práctica de deporte me llevaron a bajar 20 kilos y llegar en perfecto estado a la operación, algo que les recomiendo a todos los que están en lista de espera. El deporte es salud.

Al informarnos mucho y saber que un pariente que comparte tu grupo y factor y la compatibilidad genética es la adecuada, el trasplante se podía hacer con un donante vivo. De ahí en más la familia se puso a mi disposición y mi ángel guardián, quien tomara esa decisión que tanto agradezco cada día, fue Vanina Sachero, mi hermana menor. Desde ese momento nos hicimos una serie de exámenes pre trasplante y estaba todo en orden. Mi médico Eduardo Maggiora y el equipo de trasplante renal del Sanatorio Anchorena también estaban más que listos, así que manos a la obra.

Pero esta historia tiene un dato muy particular. Mi hermana Vanina, había sido mama primeriza de la hermosa Maite, pero nada detuvo su decisión de dar vida y dejó a su hijita de 3 meses para entrar nuevamente en un quirófano (con todo lo que ello implica) y así en poquito tiempo darle vida a 2 personas. Yo creo que por eso Maite y yo tenemos una relación tan particular… (este es un dato íntimo, que ya dejó de serlo ja, ja).

-¿Cómo cambió tu vida el trasplante?

-Ese 25 de abril de 2011 fue el cambio total. De ahí en más tuve más ganas de vivir que nunca. Me reconecté con todo lo que me gustaba: las plantas, el deporte, los amigos, afectos y la música (toco la batería en la banda Dual Calavera) fueron, son y serán mi gran sostén para encarar cada etapa de mi vida. Mi mujer, Natalia Benítez es la persona que elegí para transitar este camino tan hermoso, pero no por ello, menos dificultoso. Por eso es fundamental tener una mujer con tus mismos valores en la vida y un dato no menor, es que mi relación con la negra comenzó cuando yo ya me había enterado de mi enfermedad, yo trabajaba junto a ella, y sin importarle las consecuencias acá estamos. Felices. Un lujo de mujer.

-Contanos sobre tu faceta deportiva.

-A los 6 años comencé a jugar al Básquet en el Club Atlético Independiente de Burzaco, donde transité las categorías pre-mini, mini, pre infantil, infantil, cadetes y juveniles.

A los 21 años deje de jugar al básquet para pasar a formar parte del equipo de Waterpolo de Burzaco Futbol Club, hasta que aproximadamente 5 años después me fui a jugar al Club Adrogué donde realice dicha actividad hasta que me detectaron una IRC (insuficiencia renal crónica) y me prohibieron hacer actividad física de CONTACTO. De ahí en adelante estoy realizando el deporte más sano del mundo, por lo menos eso pienso yo, que es la Natación.

En estos momentos estoy entrenando 5 veces por semana en  “Burzaco Futbol Club”, gracias a la gestión del Director de Deportes de Almirante Brown, Adrián Roth ante Martín Viralta, quien maneja tanto el natatorio como el Gimnasio de dicha institución. Ambas instalaciones están a mi entera disposición de manera gratuita. La Municipalidad de Almirante Brown colaboró mucho conmigo, no sólo en lo económico sino también en lo emocional. Muy agradecido a Germán Bonamezón, Sub Secretario de Deportes y al  Intendente Darío Giustozzi.

Además los días lunes estoy entrenando en el Centro Nacional de Alto Rendimiento Deportivo (CENARD) formando parte del programa Nacional de “Actividad Física para personas trasplantadas” a cargo del profesor Carlos Lirio, donde a su vez se entrena el equipo argentino de natación.

-¿Cómo llegaste a participar de las olimpíadas?

-En noviembre de 2012 participé de los “XI Juegos Argentinos Y VI Latinoamericanos para Deportistas Trasplantados”  que no sólo fue una experiencia personal hermosa sino que también me Clasificó para el Mundial de Durban, Sudáfrica. En dicha competencia obtuve la tan ansiada clasificación, además de ganar 6 medallas de oro y 1 de plata. En un principio no sabíamos si iba a poder estar por un tema económico. Desde que me trasplante en 2011 no tengo trabajo y el viaje era muy costoso para solventarlo de mi bolsillo. Ahí fue cuando ADETRA me comunicó que nos iban a apoyar fuertemente desde el INCUCAI, Ministerio de salud, Ministerio de Deporte y Desarrollo social de la Nación y por supuesto que yo tenía todo el apoyo de la Asociación Argentina (ADETRA).

Mi sueño se estaba haciendo realidad. Ya estábamos en Durban con la delegación más grande de la historia argentina. Grandes atletas integran dicha delegación demostrando la gran calidad de vida que llevan los deportistas trasplantados a través de los años. Cabe destacar al equipo de natación argentino, quienes conseguimos  35 medallas de un total de 66 obtenidas por toda la delegación,  transformándose así  la natación para trasplantados argentinos en la tercera potencia a nivel mundial sólo por debajo de Inglaterra y EEUU. Somos pioneros absolutos a nivel latinoamericano y es por ello que fuimos elegidos como sede para los próximos Juegos Mundiales, los “XX World Transplant Games Mar del Plata 2015”.

¡Los resultados deportivos que obtuve en natación fueron increíbles! Gané 4 medallas y la quinta se me escapó (me descalificaron por un error técnico que no pudieron comprobar) ¡Imagínense la alegría que invadió mi cuerpo, mente y alma! ¡Indescriptible!

Ahora, siendo parte de CUCAIBA, me puse a la par de los que están trabajando por la concientización de la Donación de Órganos y tejidos a través del Deporte. Y demostrar de manera palpable la gran calidad de vida que llevamos los Trasplantados. El gran objetivo es que Mar del Plata 2015 sea el mejor mundial de la historia de los WTG (World Transplant Games) y que en toda la región latinoamericana haya más DONANTES y por ende MAS VIDA. Que todo el mundo sepa que los trasplantados llevamos una vida plena y que el DEPORTE es SALUD. Y que no sólo invitamos a la comunidad trasplantada a participar del mundial sino también al resto de la ciudadanía. ¡Van a vivir sensaciones únicas e indescriptibles! Se los aseguro.

-¿Hay alguna reflexión más que quieras hacer sobre la importancia de la donación?

–  Nada de esto que estoy viviendo sería posible sin un DONANTE, en mi caso mi angelito Vani. Hay muchos que están esperando la tan ansiada SEGUNDA OPORTUNIDAD. Yo me propuse que en el Mundial de mar del Plata 2015 no sea el único trasplantado de mi municipio, Almirante Brown, que esté presente. Hay mucho trabajo por hacer y mis afectos me dan fuerzas para que siga con todo por más. Y en eso estamos.

¡¡¡DONAR ORGANOS ES DAR VIDA!!!  Recuerden que no es sólo un slogan.

 

Por Maria Caamaño