29 May

Daniela Romero se transplantó a los 3 años; hoy le gusta nadar, cantar y bloguear

Daniela Romero tiene 14 años, le gusta nadar, cantar, y su nuevo hobbie es bloguear para su canal de YouTube. Va al colegio, y también a natación: tiene más de 20 medallas. Es hija única y la mimada de la casa por sus papás. En su mano tiene varias pulseras en tonalidades de lila y rosa, que tintinean cada vez que agita su mano, con su celular siempre firme. De pelo negro largo, flequillo lacio y sonrisa contagiosa, desbordante de calidez infantil. Irradia picardía y alegría. Este año celebra 11 años de su trasplante cardíaco.

“Un virus la atacó y fue directo al corazón”, recuerda Ana María, su mamá. Tenía 2 años y 10 meses. “Estuvo 35 días en coma farmacológico. En la última semana, más allá de que estaba sostenida por respiración mecánica asistida, su cuerpo ya iba deteriorando los otros órganos, entonces el tiempo nos apremiaba. Se decidió salir a la prensa. Se enteró gente importante que nos contacto para poder traer el Berlin Heart, un corazón artificial para poder conectarla”, acota Ana María.

La mayoría de los pacientes cardíacos esperan entre 1 y 2 años para acceder a un transplante, por lo que esta alternativa como la que se le ofreció a Dani, puede regalarles algunos meses meses de vida y una herramienta extra para seguir luchando.

Dani, una promotora de la donación de órganos

El 6 de mayo llegaba el Berlin Heart de Alemania. Un día antes, cuando Ana María subió a saludar a la terapia, como todos los días, la llamo el médico y le dijo que había un potencial donante en Olavarría para Daniela.

Afortunadamente, Dani no recibió un corazón artificial sino un órgano dispuesto a bombear y darle una segunda chance. “Yo no entendía. Y el médico me dijo que se transplantaba ya, que en unas horas entraba al quirófano”, agrega su madre.

Después de varias horas de intervención, la pequeña salió triunfante. “Al principio no fue fácil, porque le habían dado tantas drogas durante sus días en la terapia para sostenerla que tenía que eliminarlas para volver a ser ella” cuenta Ana Maria. Y dice: “no reaccionaba a nada: a un dibujo animado, a la música que a ella le gustara. No estaba contenta ni triste. Un día, por una monería que me mandé, esbozo una sonrisa muy despacito con la poca fuerza que tenía. Ahí nos dimos cuenta de que era como los médicos habían dicho. Era cuestión de darle su tiempo”, concluye.

Dani en una de sus competencias de natación

Daniela y su familia, recibieron un regalo increíble: una carta de la mamá de Catalina, la nena que le donó su corazón. “El corazoncito de nuestra hija está latiendo ahora en el de la tuya”, decía.

Fuente: http://www.lanacion.com.ar/2028461-gracias-al-corazon-que-recibio-hace-11-anos-hoy-es-campeona-de-natacion