24 Nov

Lautaro Sueldo, el joven que esperaba, en “emergencia nacional”, un transplante bipulmonar, recibió los órganos y la intervención resultó un éxito, según informaron los familiares del adolescente de Altos de San Lorenzo que, producto de una fibrosis quística, carecía ya de sistema respiratorio.

Un enorme alivio. Y una gran esperanza. Eso se advertía ayer en el tono de voz de Patricia Ciaparelli, la madre de Lautaro. “Nos sorprendió verlo despierto. Aunque estaba sedado, nos sonrió. Todo salió muy bien. Igual hay que esperar y ver cómo evoluciona, nos dijeron los médicos. Estas 72 horas después de la operación son fundamentales para que se aleje la posibilidad del rechazo”, contó la mujer, que pudo visitar unos pocos minutos a su hijo en la sala de Recuperación de Cirugía de la Fundación Favaloro, a doce horas de la intervención.

Una vez que transcurran los tres días más críticos del post operatorio, Lautaro será derivado a Terapia Intensiva, y recién entonces sus padres, familiares y hasta algunos amigos, podrán extenderse un poco en las visitas.

Patricia y Fabián – el padre de Lautaro – supieron de la enfermedad genética y crónica de su único hijo cuando era un nene de un año y medio. Si bien el chico debió atenerse desde entonces a estrictos tratamientos para evitar infecciones continuas en los pulmones y el páncreas, los dos órganos que suele afectar la fibrosis quística, el matrimonio siempre trató de que su vida fuera lo más normal posible.

Medicado con varias drogas y asistido con oxígeno para dormir en los últimos dos años, Lautaro fue un adolescente más que finalizó sus estudios secundarios en el colegio Nuestra Señora del Valle, siguió al Pincha de sus amores, inició el curso de ingreso en Administración de Empresas y salió de vacaciones con sus amigos, figuras indispensables en su vida por el afecto, la ayuda y la incondicionalidad que siempre le han brindado.

Todo marchaba más o menos dentro de lo esperable hasta el 18 de octubre pasado, un Día de la Madre por demás angustiante para Patricia. Ese domingo, Lautaro entró en crisis y debieron internarlo en el Hospital San Martín. El joven estaba en la lista de espera del CUCAIBA desde hacía un año, pero frente al cuadro de salud que se precipitaba ingresó, de inmediato, a la emergencia nacional: su única salvación era el transplante. De ahí que fue trasladado a la Fundación Favaloro.

“Hoy – por ayer – fue el primer día en más de un mes que nos sentamos a almorzar tranquilos con mi marido”, resaltó Patricia.

Fuente: http://www.eldia.com/la-ciudad/joven-platense-recibio-el-transplante-bipulmonar-98652