24 Oct

Ella es Sandra Costoyas, tiene 44 años y se encuentra en lista de espera desde el 17 de Junio de 2013.

Sandra nos cuenta que su diagnóstico (por el cual entró en lista de espera para un trasplante bipulmonar) es: EPOC Severo y Fibrosis, deficiencia de Alpha1-antiripsina, éste es un trastorno hereditario y poco frecuente.

Respecto a la donación de órganos, Sandra nos dice: “Mi vida durante la espera es angustiante y difícil el día a día. Siempre en nuestra familia se habló de la donación de órganos, aun jamás pensando en que un familiar lo necesitaría en un futuro, siempre estuvimos a favor”.

En cuanto al apoyo familiar, social y de organismos oficiales nos cuenta: “Me siento absolutamente apoyada y contenida por familiares y amigos. Respecto a los organismos oficiales no. La sociedad no está bien informada sobre la donación de órganos.

El estado no se ocupa de informar, de concientizar a la sociedad. En mi opinión deberían poner algunos minutos algún spot sobre el tema. Eventos culturales en los que se plantee la temática de donación. Estar continuamente hablando del tema, de esta forma la sociedad derribaría los mitos que hacen que estemos esperando durante años.

Por spot me refiero a que tendrían que estar en los noticieros, también en la TV púbica, por ejemplo como cuando ponen imágenes de personas desaparecidas que están buscando.”

Sandra es originaria de la ciudad de Salto y agrega:

“Esto para mí es muy importante, y al igual que lo hace mi hija, las autoridades de mi ciudad, deben ocuparse de éste tema siento, que por lo mínimo que sea se tienen que comprometer con ésta situación tan delicada y oculta para muchos. Yo pienso que como solamente somos dos personas en lista de espera en mí ciudad, entonces se le resta importancia. Para mí sería de mucha ayuda en lo anímico, que se ocuparan por favor.”

Y nos deja un mensaje clarísimo a través de Hilda Markarian (miembro de la Fundación Continuar Vida):

“Hilda querida, lo último, mi mensaje es… ¡quiero vivir!”