10 Ago

El director del Centro Único Coordinador de Ablación e Implantes de Misiones (CUCAIMIS), Richard Malán, recordó que hay una ley que indica que todo médico debe informar al Incucai de un fallecimiento, sin embargo de cada 10 médicos, solo el 0,5 por ciento lo hace. Aseguró que esto ayudaría mucho a resolver muchos casos que están en lista de espera.

Pese a este llamado de atención, Malán indicó que en Misiones se está trabajando muy bien en muchos aspectos. Al respecto precisó que a la hora de trasplantar, se debe tener en cuenta: la accesibilidad a la lista de espera, asegurar el financiamiento del trasplante, asegurar la procuración de órganos y finalmente el trasplante. Aseguró que se mejoró en todos los aspectos enumerados. No obstante insistió en que aún los médicos no asumen que es una práctica médica clínica habitual. Agregó que hoy en la Argentina se hacen un trasplante cada 6 horas. En Misiones, el trasplante de córnea es el más importante.

En el mundo, los principales trasplantes son los renales, forman el 80 por ciento en la lista de espera, luego le siguen el de hígado, corazón, páncreas. Lo mismo ocurre en la Argentina.

Actualmente en el país hay más de 10 mil personas que esperan trasplantes, tres mil de córneas. Remarcó que es necesario más compromiso. En ese sentido indicó que cada vez que un médico firma un certificado de defunción, debería avisar. Sin embargo, de cada 10 médicos, un 0,5 lo hace, manifestó. Agregó que un 50 por ciento de las personas fallecidas pueden donar córneas. En cuanto a las cifras, reveló que a la fecha, 33 misioneros esperan donación de este órgano. 152 pacientes en total, esperan órganos, de los cuales 142 esperan riñones.

En lo que respecta a nuestra región, Malan dijo que en el Nordeste se intenta organizar cubriendo los requerimientos  específicamente de la región, para que los recursos sean destinados mejor.

Entre los inconvenientes para el paciente, explicó que antes, para que el paciente ingrese a la lista de espera había varias fases que pasar, hoy casi el 30 por ciento de pacientes que están en diálisis, están en lista de espera.

El profesional recordó que tanto el donante como el receptor deberían ser anónimos.  “Distinto el donante vivo, como ser el donante  de células, que el Incucai permite que se conozcan y es muy emotivo. Pero lo otro no”, reveló.

En relación al receptor, señaló que desde el momento que entra en diálisis tiene asistencia psicológica para asumir el trasplante. “Todas las enfermedades crónicas tienen sus problemas y esta es una enfermedad crónica”, marcó en ese sentido.

Por su parte, Adriana Carabela, abogada del INCUCAI, hizo referencia a lo ocurrido en Misiones, donde un juez no autorizó la ablación cuando la familia ya lo había autorizado. Explicó que hay un procedimiento legal, la actividad está regulada por una ley nacional, pero nadie puede garantizar sobre el proceder de determinados jueces. “La idea es que estas leyes sean respetadas, al igual que la voluntad de donar de las personas”, señaló.

Recordó que la ley habla de los donantes de muertes natural, como de muerte violenta. En esta última el juez debe autorizar la ablación, explicó la letrada.

De la misma manera, el familiar debe respetar la voluntad de la persona.

(Programa “La Mesa Grande” que se emite por Radio Libertad, Radio República y Antena Uno).

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