14 Nov

La purpurina es un polvo que se utilizada para decorar carátulas o tareas especiales en jardines escolares y en la escuela primaria (actividades plásticas). Generalmente se adhiere a las superficies utilizando cola vinílica. Se debe diferenciar la purpurina de la brillantina. La primera causa efectos muy perjudiciales para la salud de los niños y la brillantina no.

La purpurina es un polvo volátil compuesto por Cobre, Zinc y otras sustancias que pueden ser potencialmente tóxicas. La purpurina puede ser fácilmente inhalada. Al ser partículas muy pequeñas, una vez inhaladas llegan a los bronquiolos e impactan en los alveolos impidiendo el normal intercambio gaseoso. Esta situación termina afectando a todos los órganos, sobre todo los que consumen más oxígeno como cerebro, corazón y riñones.

El síntoma más inicial es la tos. Los síntomas pueden ser leves, pero en pocas horas puede producirse dificultad respiratoria grave. Por ello estos pacientes deben ser llevados a servicios de emergencias o consultar al 911 o teléfonos de centros de toxicología de inmediato. Requieren observación e internación precoz. El tratamiento incluye la asistencia mecánica respiratoria y el uso de antídotos para los compuestos que forman la purpurina en sangre. La recuperación comienza entre los 7 a 10 días posteriores a la inhalación y si el tratamiento es efectivo no deja secuelas.

La brillantina que se parece a la purpurina, está formada por partículas de mayor tamaño por lo que son más difíciles de aspirar y no llegan a las vías aéreas respiratorias distales. Quedan atrapadas en tráquea y bronquios. Puede generar tos pero no implica ningún tipo de absorción sanguínea ni de riesgo pulmonar grave.

De cualquier forma debieran prohibirse la comercialización de ambos productos por PREVENCIÓN.

Comité Nacional de Prevención de Lesiones-SAP

Fuente: http://sap.org.ar/prof-comunicaciones14-purpurina.php