08 Ene

El director del Incucai Salta, Raúl Ríos, brindó detalles del operativo de ayer por la mañana. Los órganos ablacionados fueron el hígado, los riñones, las córneas y el corazón solo para válvulas.
Néstor Matias Exequiel Arandia (31), el joven que recibió una brutal golpiza el 1 de enero, en el barrio Solidaridad, murió ayer por la madrugada en el hospital San Bernardo y sus órganos fueron donados. Se trata de la primera ablación multiorgánica de Salta, en 2015. El joven, padre de dos niños había expresado su voluntad de ser donante en 2002, en la provincia de Buenos Aires y luego la reconfirmó en 2011 cuando tramitó su licencia de conducir en la Secretaría de Tránsito de Salta. Sin embargo, su madre Adelaida Arandia (52), su esposa Jorgelina Mamaní (31) y otros familiares se oponían a ello. El muchacho padecía muerte cerebral y estaba conectado a un respirador artificial que mantenía latiendo su corazón.

“Junto con su madre y su esposa nos resistimos hasta el último. Teníamos esperanza. Vinieron fiscales, entraron a verlo y volvieron a Ciudad Judicial. Después trajeron una orden de un juez y nos dijeron que todos nos despidamos de Exequiel. Lo vimos por última vez a las 6 de la mañana y durante diez minutos. A las 6.20 se lo llevaron al quirófano”, se lamentó Néstor Nieva, padrastro de la víctima. “Exe, como todos le decíamos, era solidario con todos, tanto con su familia como con sus amigos. Murió por defender a una señora que estaba siendo golpeada y él le había comentado a una amiga, hace tiempo, que si moría, quería que sus órganos fueran donados”, manifestó Luis Burgos, tío del joven.

Su abuela trabajó en el Incucai

El director del Incucai Salta, Raúl Ríos, en diálogo con El Tribuno, explicó con detalles el caso. “El paciente sufrió un traumatismo encéfalo craneano. Murió de forma violenta. Intervino en una pelea que no le correspondía, según su abuela. Entró como un paciente solidario y eso lo pinta como donante también”, manifestó.

“La evolución por la gravedad del traumatismo hizo que el martes empeore con signos clínicos con muerte cerebral razón por la cual los terapistas nos llamaron por motivos médicos y legales. Con todos los estudios médicos practicados abordamos a los familiares”, relató. La abuela del joven, Olga Camacho de Aranda (70) y quien prácticamente lo crió, había trabajado hace años en el Incucai como jefa de hogar llenando actas de donación, hasta que se jubiló.El doctor expresó que la madre y la esposa no querían que se lleve adelante la ablación, motivo por el cual dieron intervención a un fiscal.
“Somos médicos, no podemos estar en conflicto y dado que había familiares de acuerdo y otros no, se recurrió a la Justicia por dos motivos fundamentales: porque estamos ante un caso judicial por la muerte violenta y las denuncias policiales y porque la familia no quería que se llevara a cabo la donación de órganos. Nos basamos en las actas del Incucai registradas y firmadas por el joven”, hizo hincapié.

Un fiscal y un juez dialogaron con los familiares y el procedimiento se activó. Los órganos ablacionados fueron el hígado, los riñones, las córneas y el corazón solo para válvulas.
“El hospital Austral aceptó ablacionar el hígado porque tienen un paciente receptor que reúne las condiciones para que el órgano tenga un buen pronóstico de trasplante. Se trata de un chico de 29 años de Buenos Aires que ya fue trasplantado”, graficó.

“Los riñones no están asignados todavía. En nuestros laboratorios estamos haciendo las pruebas de compatibilidad. Hay 10 pacientes en lista, de los cuales dos salteños encabezan. Las córneas, que dan un tiempo de espera de hasta una semana van al banco Santa Lucía de Buenos Aires para lista de emergencia. En tanto, el corazón no puedo ser ofrecido, pero puede servir para válvulas cardíacas y fue hacia la Fundación Garrahan”, finalizó.

Fuente: http://www.eltribuno.info/ablacionaron-al-joven-asesinado-barrio-solidaridad-n491879