27 Jun

Un trasplante de riñón es un procedimiento quirúrgico que se lleva a cabo para reemplazar el riñón enfermo de una persona por un riñón de otra persona sana. El riñón puede provenir de un donante fallecido o de uno vivo. Los familiares o las personas que no están relacionadas al entorno familiar pero que cumplen con los requisitos de compatibilidad pueden donar uno de sus riñones. Este tipo de trasplante se denomina trasplante de donante vivo. Las personas que donan un riñón pueden seguir viviendo normalmente.

Cuando una persona se somete a esta clase de trasplante, suele recibir sólo un riñón; sin embargo, existen casos aislados en los que es posible que reciba ambos riñones de un donante fallecido. En la mayoría de los casos, los órganos enfermos se mantienen en su lugar durante el procedimiento. El riñón trasplantado se implanta en la parte inferior del abdomen en la región anterior del cuerpo.

En el caso de las personas que reciben un riñón de un donante cadáver, aproximadamente el 93% permanece con vida luego de un año y el 75% se encuentra con vida pasados los 5 años.

No existen evidencias claras en cuanto a la importancia de la compatibilidad del HLA en el caso de riñones cadavéricos. Algunos médicos creen que, por lo menos en el caso de las personas afroamericanas, todos los riñones cadavéricos tienen las mismas probabilidades de ser aceptados o rechazados, sin importar la compatibilidad del HLA.

El trasplante de riñón se recomienda para las personas que tienen disfunciones de los riñones graves y que no podrían vivir sin la diálisis o un trasplante. Algunas de las enfermedades de los riñones para las que se realizan los trasplantes incluyen las siguientes condiciones. Sin embargo, no todos los casos de las enfermedades siguientes requieren trasplante de riñón. Consulte siempre a su médico para obtener un diagnóstico.

Trastornos obstructivos renales congénitos que llevan a la hidronefrosis, incluyendo los siguientes:

  • Obstrucción de la unión ureteropélvica.
  • El reflujo vesicoureteral
  • Las válvulas uretrales posteriores
  • Síndrome del estómago de la ciruela pasa
  • El megauréter
  • Síndrome nefrótico congénito
  • Síndrome Alport
  • Cistinosis nefropática y juvenil
  • Enfermedad poliquística del riñón
  • Síndrome de la uña-patela (rótula)
  • Glomerulonefritis
  • Enfermedad de Berger
  • Púrpura de Henoch-Schönlein
  • Síndrome urémico hemolítico
  • Granulomatosis de Wegener
  • Síndrome de Goodpasture

Desafortunadamente, hay muy pocos riñones para todas las personas que los necesitan. La cantidad de donantes de órganos no es suficiente. Esas cifras quizás causen temor, pero las personas que padecen insuficiencia renal morirán si no reciben tratamiento. Para los pacientes que optan por el tratamiento con diálisis, sólo alrededor de un tercio permanecen con vida después de transcurridos 5 años. Por lo tanto, si bien el trasplante de riñón es una operación que reviste seriedad, ofrece la mejor alternativa de supervivencia y mejor calidad de vida a las personas con enfermedad renal en estado V.

A pesar de que entre el donante y el receptor puede existir la mejor compatibilidad de HLA, es posible que el organismo no reconozca el nuevo riñón como propio. Por ese motivo, las personas con trasplante de riñón deben tomar ciertos medicamentos por el resto de sus vidas. Esos medicamentos se denominan inmunosupresores porque deprimen al sistema inmunológico para evitar que rechace el nuevo órgano. A pesar del uso de esos medicamentos, algunos trasplantes de riñón no tienen éxito. Cuando el organismo ataca al nuevo riñón por considerarlo extraño, se dice que se produjo un rechazo.

Los medicamentos inmunosupresores tienen efectos no deseados. Si bien la supresión de las funciones del sistema inmunológico sirve para evitar que dicho sistema detecte al órgano extraño, al mismo tiempo y por la misma razón, también impide la detección de infecciones. Como consecuencia, las personas son susceptibles a infecciones. Así mismo, los medicamentos inmunosupresores también pueden provocar varios efectos colaterales.

El nuevo riñón no cura las enfermedades pueden dañarlo tal como lo hizo con los dos anteriores. Sin embargo, antes de que los riñones originales de la persona dejaran de funcionar, pasaron varios años. Si, efectivamente, el nuevo riñón desarrolla nefropatía diabética, también pasarán años antes de que deje de funcionar y el buen control de las enfermedades.
Nuestro ente que maneja la lista de Espera es INCUCAI

Cuando un donante de órganos está disponible, una computadora busca los datos de todas las personas que se encuentran en la lista de espera para trasplante de riñón y rechaza a aquellos que no tienen buena compatibilidad con el riñón disponible.

Tipos principales de trasplante de riñón

Trasplante de un donante vivo:

• Cuando el donador está vivo puede ubicarse en una o dos categorías:
Un familiar sanguíneo (llamado donador de trasplante en vida con relación familiar): Un familiar sanguíneo puede ser uno de los padres, un hermano, una hermana, o un hijo.
Familiar no-sanguíneo (llamado donador de trasplante en vida sin relación familiar): Este podría ser un amigo cercano ó un miembro familiar no sanguíneo tal como el esposo(a), hijastro(a), ó padre adoptivo/hijo adoptivo.

  •  La donación de riñón de una persona familiar o no familiar es preferida porque le ofrece la mejor oportunidad para conseguir un riñón de buena calidad en el menor tiempo de espera posible.
  •  El donador que está vivo tiene que ser completamente evaluado para asegurarse de que al removerle un riñón no le hará daño a su salud. Este proceso de evaluación es diferente en cada centro de trasplante.
  •  El ser un donador en vida no lo pone a riesgo de problemas futuros de salud.
  •  No existen garantías de que alguien que desee donarle un riñón va a ser capaz de hacerlo porque pueden haber problemas de salud, emocionales y sociales.

El trasplante de un donante fallecido:

  •  Si un donador en vida no es una opción, su nombre será puesto en la lista de espera para trasplante de un donador fallecido.
  •  Esta es la clase de trasplante, en la cual el riñón que será trasplantado es sacado de una persona que ha sufrido muerte encefálica. La familia de la persona con muerte cerebral ofrece el riñón de la persona, voluntariamente con el propósito de ayudar a otros.
  •  Los riñones de las personas fallecidas son un preciado recurso, y este programa está hecho para permitir un acceso igual a todos los pacientes que necesitan un riñón para trasplante. Este sistema balancea las necesidades de los pacientes que han esperado por más tiempo con la meta de transportar riñones que tengan una buena compatibilidad.
  •  En general, la espera por un riñón de un donante cadáver es más larga que una de un donador en vida y no hay garantía de que el paciente recibirá un riñón de una persona ya fallecida.

 

Riesgos y Beneficios

Los trasplantes de riñón son menos riesgosos en las personas que no padecen enfermedades cardíacas ni vasculares. Antes de realizar el trasplante, el médico estudiará el sistema circulatorio para comprobar que esté lo suficientemente sano para soportar el riesgo que conlleva la operación.
Como sucede con cualquier operación, cuanto más saludable se encuentre el paciente, mejor podrá sobrellevar el estrés físico de la intervención quirúrgica y el período de recuperación. Entre los posibles efectos secundarios de la cirugía se encuentran las hemorragias y las infecciones. Como consecuencia de esos riesgos, solamente se somete a trasplantes de riñón a las personas cuyos riñones ya no funcionan.

Fuentes:

• Organización Nacional de Trasplante de Venezuela
• Fundacion Continuar Vida