20 Feb

Estaba en lista de espera desde hacía un año. El caso tuvo notoriedad cuando hubo una gran campaña para mejorarle el hábitat.

Una nena casildense de cuatro años que hace un tiempo le fue detectado un problema de salud crónico recibió el trasplante de riñón que necesitaba para seguir viviendo y se recupera al punto que, de no surgir complicaciones, le darían el alta el próximo lunes.

La exitosa intervención realizada en la Clínica de Nefrología, Urología y Enfermedades Cardiovasculares de Santa Fe se refleja en la ansiedad que muestra Sasha Jazmín Díaz por regresar a su hogar y estar junto a “Lala”, como le dice a su hermana Naila que tanto extraña.

Así lo aseguró ayer a La Capital su madre, Luciana Núñez, quien dijo sentirse feliz por la rápida recuperación de su hija para luego agradecer al equipo de profesionales que llevo adelante la operación y valorar el “amor que le dan tanta los médicos como enfermeras y todo el personal (del establecimiento sanitario)”.

Para sobreponerse a su enfermedad conocida como síndrome nefrótico crónico, la cual causa que los riñones dejen escapar proteína de la sangre a la orina, la pequeña debió ser sometida a diálisis diarias y esperar pacientemente hasta llegar a la edad y peso suficiente para poder ser trasplantada.

Tras el largo e invasivo proceso que se extendió casi tres años finalmente llegó el esperado momento gracias al órgano de un joven donante rosarino fallecido a los 21 años y cuya identidad no trascendió. Ello posibilitó a la menor comenzar una nueva etapa que si bien requerirá de cuidados allanará el camino para llevar con el correr del tiempo una vida normal.

“Se la ve de buen ánimo”, aseguró ayer la mamá de la nena que tras ser trasplantada hace diez días tuvo una notable evolución y ya se encuentra en una sala común después permanecer una semana en terapia intensiva.

La mujer explicó que los riñones que recibió Sasha respondieron como se esperaba para luego puntualizar que la nena “orinó, se alimenta por boca, juega, escribe y hasta la hicieron caminar dentro de la clínica”.

Y en esa línea contó que “le iban a dar el alta este viernes (por ayer) pero como aún tiene un poco elevado el nivel de urea tendremos que esperar un poco más hasta que baje y, si todo sale bien, el lunes volveremos a Casilda”.

La que más ganas tiene que ello suceda es la chiquita que no para de preguntarle a la madre por su hermana además de insistirle en querer salir de la clínica para ir a “comprar algo”.

“Su carita se ve un poco triste porque extraña mucho a su hermana y a la casa, pero está bien y recuperándose”, dijo Luciana tras admitir que todavía no ha logrado dimensionar la experiencia vivida al sostener que “todo fue muy rápido, y en realidad es como que todavía no caí”.

“Lo que siento —explicó— es un gran felicidad de saber que Sasha está bien y con ganas de empezar una nueva vida, aunque aún por su corta edad no entienda mucho sobre todo lo que paso”.

La patología de la chiquita fue descubierta cuando tenía poco más de un año y ya nada fue igual para ella. Tuvo que someterse a diálisis y cuidados constantes con la vista puesta en un trasplante de riñón.

“Hacía un año y un mes que estaba en lista de espera para el trasplante y cuando me llamaron para avisar que había aparecido el órgano de un donante no lo podía creer”, recordó la mujer.

El caso de la pequeña tuvo notoriedad hace un tiempo cuando en 2014, como dio cuenta La Capital, se desarrollaron en Casilda una serie de actividades para recaudar recursos destinados a mejoras edilicias que se realizaron en su domicilio a fin de responder a necesidades demandadas por su crítico cuadro clínico.

Por ese entonces Sasha sólo tenía un año y medio y a causa de su insuficiencia renal había sido internada en el Hospital de Niños Víctor J. Vilela, de Rosario, hasta que retornó a su remodelado hogar para iniciar el proceso que derivo en su indicado trasplante renal.

Por Gustavo Orellano / La Capital

Fuente: http://www.lacapital.com.ar/una-nina-casilda-recibio-un-rinon-y-se-recupera-favorablemente-n1342558.html